
Saber que no vas sola
Volver a la bici me dio un grupo de amigos y una nueva forma de vivir todos estos lugares, y me recordó lo que siempre he sido: una mujer aventada, sin miedos, que se siente fuerte.

Volver a la bici me dio un grupo de amigos y una nueva forma de vivir todos estos lugares, y me recordó lo que siempre he sido: una mujer aventada, sin miedos, que se siente fuerte.

…como le digo a mi hijo, mi bici es eso: mi sombra. Está ahí, en cualquier momento.

Y sí como que caí en una depresión, como que me preguntaba todo el tiempo pues yo qué hice, ¿no? Fue en ese entonces que empezaron los paseos nocturnos en bici, aquí en Oaxaca.

Mi bicicleta es mi emancipación y mi resiliencia. Terapia autónoma que se desenvuelve con mi esfuerzo corporal.