
Sé que soy bicicletero por mi abuelo
Percibo en mi camino los olores de las plantas, el canto de los pájaros y ya me aprendí el nombre de un montón de árboles, flores, plantas y aves… voy percibiendo, digámoslo así, el palpitar de la ciudad.

Percibo en mi camino los olores de las plantas, el canto de los pájaros y ya me aprendí el nombre de un montón de árboles, flores, plantas y aves… voy percibiendo, digámoslo así, el palpitar de la ciudad.

…como le digo a mi hijo, mi bici es eso: mi sombra. Está ahí, en cualquier momento.

Ese fue un punto de quiebre muy importante para mí, porque allí me di cuenta de lo que sí pueden hacer unos pocos locos.

Y sí como que caí en una depresión, como que me preguntaba todo el tiempo pues yo qué hice, ¿no? Fue en ese entonces que empezaron los paseos nocturnos en bici, aquí en Oaxaca.