
Sé que soy bicicletero por mi abuelo
Percibo en mi camino los olores de las plantas, el canto de los pájaros y ya me aprendí el nombre de un montón de árboles, flores, plantas y aves… voy percibiendo, digámoslo así, el palpitar de la ciudad.

Percibo en mi camino los olores de las plantas, el canto de los pájaros y ya me aprendí el nombre de un montón de árboles, flores, plantas y aves… voy percibiendo, digámoslo así, el palpitar de la ciudad.

La mayoría de nuestros paisanos se dedican a eso. El esquite lo vendemos en triciclos, y nos movilizamos en ellos para ir por nuestra mercancía a la Central, por los mandados, y a venderlos en el centro. Si un día te paras aquí en el puente [Valerio Trujano] a eso de las siete de la mañana, vas a ver pasar como a unos cincuenta o setenta triciclos diarios.

“Las calles tienen un gran poder cuando luchamos y protestamos en comunidad.” Chicas sobre ruedas Rodada del orgullo LGBTTTIQ+ El sábado 25 de junio,

…como le digo a mi hijo, mi bici es eso: mi sombra. Está ahí, en cualquier momento.

Ir a la marcha del 8M siempre me pone la piel chinita, saber que estoy rodeada de mujeres igual de fuertes que yo, que día a día luchan sus batallas para salir adelante, me llena de inspiración.

Y sí como que caí en una depresión, como que me preguntaba todo el tiempo pues yo qué hice, ¿no? Fue en ese entonces que empezaron los paseos nocturnos en bici, aquí en Oaxaca.


La bici es como una metáfora de cosas mucho más profundas de mi vida. En pocas palabras, me dio un sentido como de radar, de brújula y de norte.

Pero luego está la banda, digamos, de la gente que anda en bici de manera más cotidiana, y con ellos se me hace más fácil la amistad. Yo creo que llevamos la misma visión de la vida, que tenemos puntos en común, con más conciencia ecológica, más conciencia social.

Mi bicicleta es mi emancipación y mi resiliencia. Terapia autónoma que se desenvuelve con mi esfuerzo corporal.